Ir al contenido

Transparencia comercial: quién nos paga y por qué importa

Un sitio que cobra comisión por venta no es neutral. Esta página explica el mecanismo completo, incluida la parte que nos deja mal parados.

El circuito

Usted deja un pedido. Nosotros lo trasladamos al distribuidor autorizado en el Perú. El distribuidor llama, despacha y cobra al entregar. Nos paga una comisión por cada pedido confirmado y entregado.

Quién paga la comisión

El distribuidor, a través de una red de afiliación. No usted. El precio de la ficha es el mismo que pagaría llegando al distribuidor por otro camino: la comisión sale del margen del vendedor, no de un recargo sobre su compra.

Cuándo cobramos

Solo si el pedido se confirma y se entrega. Si usted cancela durante la llamada o rechaza el paquete en la puerta, no cobramos nada. Eso explica por qué preferimos que llegue informado y no que pida por impulso: un pedido rechazado no nos sirve a nadie.

El sesgo, dicho sin rodeos

Nos conviene que usted compre. Un sitio con este modelo tiene todos los incentivos para inflar beneficios, esconder contraindicaciones y no mencionar jamás que un producto podría no servirle.

Los contrapesos que aplicamos

  • Las contraindicaciones van en la misma ficha y con el mismo cuerpo de letra que los beneficios.
  • Cada ficha tiene un apartado sobre a quién no le sirve el producto.
  • Cuando el retail conviene más, lo escribimos. Está en la ficha de Flexacil Ultra, donde comparamos con Ripley y plazaVea.
  • No publicamos calificaciones ni testimonios que no podamos verificar.
  • Nada de contadores regresivos ni de escasez inventada.

Lo que no le podemos prometer

Independencia total. No la tenemos. Lo que sí sostenemos es que cada dato sea verificable y que lo incómodo esté escrito donde se lee, no en letra chica.

Regresar al catálogo