Divulgación de afiliados: de dónde sale nuestro dinero
Esta página existe porque el sesgo económico se declara, no se disimula. Aquí está el modelo completo, con nombres y con la parte incómoda incluida.
El modelo, en una frase
Usted deja un pedido, nosotros lo trasladamos al distribuidor autorizado en México, el distribuidor despacha y cobra, y nos paga una comisión por cada pedido confirmado.
Quién paga
El distribuidor, a través de una red de afiliación. No usted. El precio que ve en la ficha es el mismo que pagaría si llegara al distribuidor por otra vía: la comisión sale del margen del vendedor, no de un recargo sobre su compra.
Cuánto
Un porcentaje del valor de cada pedido confirmado y entregado. Si usted rechaza el paquete en la puerta o cancela durante la llamada, no cobramos nada. El monto exacto varía por producto y lo negocia la red de afiliación con el distribuidor.
El sesgo que esto genera
Uno evidente: nos conviene que usted compre. Un sitio con este modelo tiene todos los incentivos para exagerar beneficios, esconder contraindicaciones y no mencionar nunca que un producto podría no servirle.
Qué hacemos al respecto
- Las contraindicaciones van en la misma ficha, con el mismo tamaño de letra que los beneficios.
- Cuando un producto no sirve para un caso, lo decimos: aparece en cada ficha bajo el encabezado de a quién no le sirve.
- Cuando el competidor de retail es mejor opción, lo decimos. Está escrito así en la ficha de Flexacil Ultra del catálogo peruano y en la de Sinoflex del mexicano.
- No publicamos calificaciones ni testimonios que no podamos verificar.
- No usamos contadores regresivos ni escasez inventada.
Lo que no podemos ofrecerle
Neutralidad. Ningún sitio que cobre comisión por venta es neutral, y quien diga lo contrario le está vendiendo la primera mentira de la página. Lo que sí podemos ofrecerle es que los datos sean verificables y que la parte incómoda esté escrita.